Publicado: 09/05/2026 12:40

EBAU 2026 en España: fechas oficiales de los exámenes por comunidades y novedades en el modelo de Selectividad

EBAU 2026 en España: fechas oficiales de los exámenes por comunidades y novedades en el modelo de Selectividad

Con la llegada del mes de mayo, miles de estudiantes de segundo de Bachillerato en toda España encaran la recta final para la Evaluación del Bachillerato para el Acceso a la Universidad (EBAU). Este año 2026 marca la consolidación definitiva del nuevo modelo de examen derivado de la LOMLOE, introduciendo cambios significativos en la estructura de las pruebas y en los criterios de corrección. Las comunidades autónomas ya han publicado sus calendarios oficiales para las convocatorias ordinaria y extraordinaria, estableciendo un mapa de fechas que arranca a principios de junio y que definirá el futuro académico de la promoción 2008-2026.

Calendario oficial de la EBAU 2026 por comunidades autónomas

La coordinación entre el Ministerio de Educación y las distintas consejerías autonómicas ha permitido fijar un calendario que, aunque mantiene la autonomía de cada región, busca una armonización en los tiempos de corrección y publicación de notas. La mayoría de las pruebas se concentrarán en las dos primeras semanas de junio para la convocatoria ordinaria.

En la Comunidad de Madrid, los exámenes se celebrarán del 1 al 4 de junio, siendo una de las regiones más madrugadoras. Por su parte, Andalucía, la Comunidad Valenciana y Cataluña han fijado sus pruebas para los días 2, 3 y 4 de junio. En el norte, comunidades como Galicia y Asturias realizarán los exámenes entre el 3 y el 5 de junio. Es fundamental que los alumnos consulten los horarios específicos de cada asignatura, ya que el orden de las materias puede variar sustancialmente entre territorios.

Para aquellos que deban presentarse a la convocatoria extraordinaria, la mayoría de las regiones han optado por realizar las pruebas a principios de julio, evitando el retraso hasta septiembre que se aplicaba hace años. Este adelanto permite que los estudiantes puedan gestionar sus matrículas universitarias con mayor margen de tiempo. Muchos estudiantes aprovechan los festivos de junio para realizar los últimos repasos antes de las fechas críticas.

Novedades principales en el modelo de examen de 2026

La Selectividad de 2026 no es un proceso más; representa la implementación total del enfoque competencial. A diferencia de los modelos tradicionales basados en la memorización pura, los exámenes actuales exigen que el alumno demuestre su capacidad para aplicar los conocimientos en contextos reales y situaciones problema. Este cambio busca alinear el acceso a la universidad con los estándares europeos de educación.

Una de las novedades más comentadas es la obligatoriedad de un único modelo de examen por asignatura. Se ha eliminado la antigua elección entre la Opción A y la Opción B que permitía descartar bloques enteros del temario. Ahora, el estudiante se enfrenta a un examen con preguntas obligatorias y algunas optativas, pero que cubren la totalidad de las competencias del curso. Además, se ha reforzado la importancia de la coherencia, la cohesión y la corrección gramatical en todas las materias, no solo en Lengua Castellana y Literatura.

En este contexto, el Ministerio ha insistido en que las faltas de ortografía y la mala expresión escrita podrán penalizar hasta un 10% de la nota final en cualquier ejercicio. Esta medida ha generado debate, pero las autoridades educativas defienden que la capacidad comunicativa es esencial para el éxito en la educación superior. Para más detalles sobre la normativa, se puede consultar la guía sobre los cambios clave en el modelo de examen publicada recientemente.

Estructura de las pruebas y sistema de calificación

La EBAU 2026 mantiene su división en dos fases: la fase de acceso (obligatoria) y la fase de admisión (voluntaria). La fase obligatoria consta de cuatro ejercicios (cinco en comunidades con lengua cooficial): Lengua Castellana y Literatura II, Historia de España o Historia de la Filosofía (a elegir por el alumno), Lengua Extranjera II y la materia específica de la modalidad de Bachillerato cursada.

La calificación de esta fase se calcula haciendo la media aritmética de los exámenes, y es necesario obtener al menos un 4 para que compute con la nota de Bachillerato. La nota final de acceso se obtiene ponderando un 60% la nota media de Bachillerato y un 40% la calificación de la fase obligatoria. Para aprobar, esta suma debe ser igual o superior a 5 puntos.

Por otro lado, la fase de admisión permite a los estudiantes subir su nota hasta los 14 puntos. En esta parte, los alumnos pueden examinarse de hasta tres materias adicionales (aunque solo cuentan las dos mejores notas) que ponderen para la carrera elegida. Es vital que los aspirantes revisen las tablas de ponderación de las universidades de destino, ya que una materia puede valer 0,1 o 0,2 puntos adicionales según el grado.

Requisitos para el acceso y revisión de notas

El proceso administrativo es tan relevante como el académico. Los estudiantes deben estar matriculados en sus centros y haber superado todas las asignaturas de segundo de Bachillerato para poder presentarse. El pago de las tasas de examen es un requisito indispensable que suele gestionarse a través de los propios institutos durante el mes de mayo. Este proceso se suma a otros trámites administrativos importantes en estas fechas, como la campaña de la Renta que afecta a muchas familias y que requiere atención antes de que finalice el plazo en junio.

Una vez realizados los exámenes, los resultados suelen publicarse en un plazo de diez días hábiles. Los alumnos que no estén conformes con su calificación tienen derecho a solicitar una revisión. En este proceso, un profesor distinto al que realizó la primera corrección volverá a evaluar el examen. La nota final será la media de ambas correcciones, lo que implica que la calificación puede subir, pero también bajar, un riesgo que los estudiantes deben valorar cuidadosamente.

Consejos para afrontar la recta final del curso

A pocas semanas de que comiencen las pruebas, los expertos recomiendan una planificación estricta que priorice el descanso y la salud mental. El modelo competencial de 2026 premia la comprensión sobre la memorización, por lo que realizar simulacros de examen con cronómetro es una de las técnicas más efectivas. Es fundamental familiarizarse con el formato de las preguntas abiertas y semiconstruidas que predominan en esta edición.

Además, se aconseja mantener una rutina de estudio equilibrada, evitando las sesiones maratonianas nocturnas que pueden derivar en bloqueos cognitivos durante el examen. La hidratación y una alimentación adecuada son claves, especialmente ante la posibilidad de una ola de calor prematura que pueda afectar al rendimiento académico en las aulas. Con la preparación adecuada y el conocimiento claro de las fechas y normas, los estudiantes españoles están listos para superar este último peldaño hacia la universidad.

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