Publicado: 26/05/2026 12:40

Sanidad activa el plan nacional contra el calor extremo ante la primera gran subida de temperaturas

Sanidad activa el plan nacional contra el calor extremo ante la primera gran subida de temperaturas

El Ministerio de Sanidad ha activado de forma oficial el Plan Nacional de Actuaciones Preventivas de los Efectos del Exceso de Temperaturas sobre la Salud ante la previsión de la primera gran subida de temperaturas de la temporada en España. Esta medida de urgencia responde a las alertas emitidas por la Agencia Estatal de Meteorología (Aemet), que prevén un ascenso térmico notable y progresivo en gran parte del territorio nacional, con registros que superarán los 38 grados en zonas del cuadrante suroeste y el valle del Guadalquivir. Con esta activación, las autoridades sanitarias buscan anticiparse a los efectos nocivos que el calor extremo puede provocar en la salud de la población, especialmente en los colectivos más vulnerables.

Umbrales de temperatura y niveles de alerta por provincias

El plan de Sanidad no aplica un criterio uniforme para todo el país, sino que se basa en umbrales de temperatura máxima específicos para cada una de las 52 provincias españolas. Estos umbrales se han calculado a partir de estudios epidemiológicos que determinan la temperatura a partir de la cual se dispara la mortalidad asociada al calor. Por ejemplo, mientras que en provincias del norte como Asturias o Cantabria el nivel de alerta se activa al superar los 26 o 28 grados, en zonas del sur como Córdoba o Sevilla este límite se sitúa por encima de los 40 grados.

El sistema establece cuatro niveles de riesgo representados por colores: el nivel 0 (verde) indica ausencia de riesgo; el nivel 1 (amarillo), de bajo riesgo, se activa cuando se prevé que se superen los umbrales durante uno o dos días; el nivel 2 (naranja), de riesgo medio, se declara ante tres o cuatro días consecutivos de superación; y el nivel 3 (rojo), de alto riesgo, se reserva para situaciones extremas de cinco o más días de calor persistente. Este despliegue complementa las directrices generales establecidas en el plan nacional contra las olas de calor presentado a principios de temporada, adaptando las alertas a la realidad climática de cada territorio.

Medidas de protección para colectivos vulnerables

La primera gran subida de temperaturas del año representa un desafío biofísico importante, ya que el organismo humano aún no se ha aclimatado a las condiciones estivales de finales de mayo. Por este motivo, el Ministerio de Sanidad insiste en extremar la precaución con los grupos de población más expuestos. Entre ellos se encuentran las personas mayores de 65 años, los lactantes y niños menores de cuatro años, las mujeres embarazadas y las personas con enfermedades crónicas de tipo cardiovascular, respiratorio o renal.

Asimismo, se hace un llamamiento especial a las empresas y trabajadores que desempeñan su labor al aire libre, como en la construcción, la agricultura o la limpieza viaria. La normativa vigente prohíbe la realización de determinadas tareas durante las horas de mayor insolación cuando existan alertas de nivel naranja o rojo, obligando a adaptar los turnos de trabajo para garantizar la seguridad laboral. Muchos ciudadanos aprovecharán los próximos días de descanso y el calendario de festivos en España para realizar escapadas al aire libre, por lo que es fundamental planificar las actividades evitando las horas centrales del día.

Coordinación con las comunidades autónomas y el sistema de salud

La gestión de esta alerta meteorológica requiere una estrecha colaboración entre el Ministerio de Sanidad y las consejerías de salud de las distintas comunidades autónomas. A través de la Comisión de Salud Pública, se realiza un seguimiento diario de las previsiones de temperatura y se emiten boletines informativos para que los centros de atención primaria y los hospitales estén prevenidos ante un posible aumento de las urgencias relacionadas con golpes de calor o deshidratación.

Los servicios sociales de los ayuntamientos también juegan un papel crucial en este protocolo, activando redes de teleasistencia para realizar llamadas de seguimiento a personas mayores que viven solas, asegurando que disponen de un ambiente fresco y que están siguiendo las pautas de hidratación recomendadas. La prevención comunitaria es la herramienta más eficaz para evitar complicaciones graves durante estos episodios de calor extremo.

Recomendaciones generales para la población

Para minimizar los riesgos asociados a esta primera gran subida de temperaturas, las autoridades sanitarias recuerdan una serie de pautas sencillas pero vitales. En primer lugar, se recomienda beber agua con frecuencia, incluso sin sentir sed, y evitar el consumo de bebidas con cafeína, alcohol o grandes cantidades de azúcar, ya que favorecen la deshidratación. En cuanto a la alimentación, es preferible optar por comidas ligeras y frescas, ricas en agua y sales minerales, como ensaladas, frutas y verduras.

En el hogar, se aconseja mantener las persianas bajadas y los toldos extendidos durante las horas en que el sol incide directamente, y ventilar la vivienda por la noche o a primera hora de la mañana. Si se realizan actividades en el exterior, es aconsejable buscar la sombra, vestir ropa ligera, holgada y de colores claros, y proteger la cabeza con gorras o sombreros. Estas precauciones deben extremarse especialmente si se planea acudir a zonas costeras, donde conviene recordar las nuevas normas en las playas de España para evitar sanciones durante el periodo estival y garantizar una convivencia segura bajo el sol.

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