Publicado: 06/06/2026 11:40

Declaración de la Renta: los errores más comunes que debes evitar antes de que termine el plazo

Declaración de la Renta: los errores más comunes que debes evitar antes de que termine el plazo

Con el mes de junio plenamente avanzado, la campaña de la Renta entra en su recta final en España. Los contribuyentes apuran los últimos días para presentar su borrador ante la Agencia Tributaria, un proceso que a menudo se realiza con prisas y que puede derivar en fallos costosos. Confirmar el borrador de forma automática sin revisar detenidamente cada casilla es uno de los hábitos más extendidos y, a la vez, uno de los que más penalizaciones o pérdidas de dinero genera. Hacienda ya ha comenzado a agilizar los trámites de devolución, pero también a intensificar los controles sobre las declaraciones presentadas.

La prisa por recibir el ingreso de la devolución o el simple temor a enfrentarse a la burocracia fiscal hace que miles de ciudadanos cometan fallos fácilmente evitables. Recientemente, se ha conocido que Hacienda envía avisos a los contribuyentes que aún no han presentado la declaración de la renta, urgiendo a regularizar su situación antes de que expire el plazo oficial. Por ello, repasar los puntos críticos del documento es fundamental para evitar requerimientos posteriores o sanciones administrativas.

El peligro de confirmar el borrador sin revisar los datos personales

El borrador que ofrece la administración es una propuesta elaborada con la información que los terceros (bancos, empleadores, catastro) facilitan a la Agencia Tributaria. Sin embargo, estos datos no siempre están actualizados o completos. Uno de los errores más habituales es dar por válidos los datos personales y familiares del ejercicio anterior sin comprobar si ha habido cambios significativos.

El nacimiento de un hijo, un matrimonio, un divorcio o el cambio de residencia fiscal son circunstancias que alteran sustancialmente el resultado de la declaración. Por ejemplo, no incluir a un nuevo miembro de la familia impide aplicar el mínimo por descendientes, lo que se traduce en pagar más impuestos de los debidos. Asimismo, el estado civil influye directamente en la posibilidad de presentar la declaración de forma conjunta, una opción que en ocasiones resulta mucho más ventajosa para las familias con un solo ingreso principal.

Deducciones autonómicas: el gran olvido que cuesta dinero

Si hay un apartado donde los contribuyentes pierden dinero de forma sistemática es en el de las deducciones autonómicas. El programa Renta Web no suele aplicar estas ventajas fiscales de manera automática, por lo que es el propio ciudadano quien debe buscar la casilla correspondiente y rellenarla de forma manual.

Cada comunidad autónoma cuenta con su propio catálogo de beneficios fiscales. Entre las deducciones más comunes que suelen pasarse por alto se encuentran los gastos educativos (como la compra de libros de texto, uniformes o clases de idiomas), el nacimiento o adopción de hijos, el cuidado de familiares dependientes, el abono de escuelas infantiles y las inversiones en eficiencia energética en la vivienda habitual. No revisar la normativa específica de la comunidad donde se reside habitualmente puede suponer la pérdida de cientos de euros de ahorro fiscal.

Errores en la declaración de la vivienda y el alquiler

El sector inmobiliario es otra de las áreas que genera más dudas y fallos en la declaración. En el caso de los arrendamientos, tanto propietarios como inquilinos suelen cometer imprecisiones que llaman la atención de Hacienda de forma inmediata.

Los inquilinos a menudo olvidan que, para desgravar el alquiler a nivel autonómico, es obligatorio cumplir con ciertos requisitos, como que la fianza esté depositada en el organismo autonómico correspondiente o que los ingresos no superen un límite establecido. Por su parte, los propietarios que tienen inmuebles en alquiler deben declarar obligatoriamente los rendimientos del capital inmobiliario. Un error frecuente es no deducir los gastos asociados al alquiler, como el Impuesto sobre Bienes Inmuebles (IBI), los gastos de comunidad, los seguros de impago o las reparaciones necesarias para la conservación de la vivienda, lo que reduce de forma legal el rendimiento neto por el que se tributa.

Cómo rectificar una declaración ya presentada con errores

Si tras presentar la declaración el contribuyente se percata de que ha cometido un error, todavía existe margen de actuación antes de que la Agencia Tributaria inicie un procedimiento de comprobación. La forma de proceder varía según si el error perjudica al ciudadano o a las arcas públicas.

Si el fallo beneficia a la administración (es decir, el contribuyente ha pagado de más o ha recibido una devolución menor de la que le correspondía), se debe presentar una solicitud de rectificación de autoliquidación a través de la propia plataforma Renta Web. En este proceso se marcan las casillas correctas y se solicita la devolución de los ingresos indebidos.

Por el contrario, si el error perjudica a la Hacienda pública (se ha pagado de menos o se ha recibido una devolución superior), el contribuyente debe presentar una declaración complementaria para corregir la anomalía. Realizar este trámite de forma voluntaria antes de recibir un requerimiento oficial evita la imposición de sanciones graves, limitando las consecuencias al pago de un recargo por presentación fuera de plazo, el cual es significativamente menor que una multa por infracción tributaria.

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