Publicado: 16/06/2026 11:40

La DGT despliega nuevos radares invisibles para la operación salida: las carreteras con mayor vigilancia

La DGT despliega nuevos radares invisibles para la operación salida: las carreteras con mayor vigilancia

Con la llegada inminente del verano y los primeros grandes desplazamientos por carretera, la Dirección General de Tráfico (DGT) ha puesto en marcha un dispositivo especial de seguridad. Este año, la principal novedad radica en el despliegue estratégico de nuevos radares invisibles de última generación, diseñados para detectar excesos de velocidad en los tramos más conflictivos de la red vial española. La campaña coincide con las primeras escapadas masivas de la temporada, como las previstas para el próximo festivo de San Juan, que marcará el inicio de un periodo de alta densidad circulatoria en todo el país.

Cómo funcionan los nuevos radares Velolaser de la DGT

Los dispositivos conocidos popularmente como "radares invisibles" corresponden a la tecnología Velolaser. Estos cinemómetros destacan por su tamaño extremadamente reducido, apenas superando los 50 centímetros de altura, y su peso ligero, lo que facilita su transporte e instalación en casi cualquier punto de la vía. Al funcionar mediante tecnología inalámbrica (conexión 4G o WiFi), los agentes de la Agrupación de Tráfico de la Guardia Civil pueden controlarlos a distancia sin necesidad de revelar su posición.

A diferencia de los radares móviles tradicionales montados sobre vehículos rotulados, los Velolaser se pueden ubicar en guardarraíles, cabinas laterales, trípodes o incluso acoplados a motocicletas oficiales. Su capacidad de medición abarca múltiples carriles de forma simultánea y son capaces de registrar velocidades desde los 30 hasta los 250 kilómetros por hora, distinguiendo además entre diferentes tipos de vehículos para aplicar el límite de velocidad correspondiente a turismos, camiones o furgonetas.

Las carreteras con mayor vigilancia durante la operación salida

La DGT ha diseñado un mapa de control prioritario enfocado en las vías que registran históricamente un mayor volumen de tráfico y siniestralidad durante los meses estivales. Las autovías radiales que conectan el centro de la península con las zonas costeras serán el principal foco de atención de las patrullas de tráfico.

Entre las carreteras con mayor vigilancia destacan las siguientes rutas clave:

  • Autovía del Mediterráneo (AP-7 y A-7): Al ser el eje vertebrador de todo el litoral este y sur, registrará una presencia masiva de radares móviles y de tramo, especialmente en las provincias de Barcelona, Castellón, Valencia, Alicante y Málaga.
  • Autovía del Sur (A-4): El paso de Despeñaperros y los accesos a las principales capitales andaluzas contarán con controles reforzados para regular el flujo de vehículos hacia las playas de Cádiz y Huelva.
  • Autovía del Este (A-3): La conexión natural entre Madrid y la Comunidad Valenciana experimentará una vigilancia intensiva, con especial atención a los tramos de transición de velocidad y zonas de obras.
  • Autovía del Norte (A-1) y del Noroeste (A-6): Los desplazamientos hacia el Cantábrico y Galicia contarán con un despliegue especial de radares Velolaser en zonas de montaña y curvas pronunciadas.

Vigilancia especial en carreteras convencionales

Aunque las autovías y autopistas concentran el mayor volumen de desplazamientos de largo recorrido, la DGT recuerda que las carreteras secundarias o convencionales siguen siendo las más peligrosas. En estas vías se producen cerca del 70% de los accidentes mortales en España, habitualmente causados por salidas de vía y colisiones frontales debido a excesos de velocidad o adelantamientos antirreglamentarios.

Por este motivo, los nuevos radares invisibles se ubicarán prioritariamente en tramos de carreteras secundarias identificados como de alta peligrosidad. Estos puntos, señalizados habitualmente en la web oficial de Tráfico, contarán con una presencia intermitente pero constante de patrullas equipadas con cinemómetros portátiles de alta precisión.

Tecnología aérea y medios adicionales de control

El despliegue terrestre se complementará con un importante soporte desde el aire. Los helicópteros Pegasus de la DGT sobrevolarán las rutas más transitadas para detectar no solo excesos de velocidad, sino también conductas temerarias como el uso del teléfono móvil al volante, la ausencia del cinturón de seguridad o el mantenimiento inadecuado de la distancia de seguridad entre vehículos.

Asimismo, la flota de drones de Tráfico operará en las inmediaciones de los núcleos urbanos y carreteras convencionales de especial interés turístico, permitiendo una vigilancia ágil y silenciosa en zonas de difícil acceso para los vehículos patrulla.

Sanciones y límites de velocidad vigentes

Es fundamental recordar que las sanciones por exceso de velocidad varían en función de la gravedad de la infracción. Las multas económicas oscilan entre los 100 euros (sin pérdida de puntos) para los excesos más leves, hasta los 600 euros y la retirada de 6 puntos del carné de conducir para las infracciones catalogadas como muy graves.

Superar ampliamente los límites establecidos puede llegar a considerarse un delito contra la seguridad vial, tipificado en el Código Penal con penas de prisión, trabajos en beneficio de la comunidad y la privación del derecho a conducir vehículos a motor. La DGT insiste en que el objetivo de estos controles no es recaudatorio, sino disuasorio, buscando garantizar que todos los usuarios de la vía regresen sanos y salvos de sus vacaciones.

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