Publicado: 03/07/2026 12:40 · Por

Operación Salida de julio: la DGT intensifica los controles con nuevos radares invisibles y drones

Operación Salida de julio: la DGT intensifica los controles con nuevos radares invisibles y drones

La Dirección General de Tráfico (DGT) ha puesto en marcha un despliegue sin precedentes para la primera gran Operación Salida de julio, un periodo crítico en el que se prevén millones de desplazamientos por toda la red viaria española. Coincidiendo con el inicio de las vacaciones estivales para una gran parte de la población, las autoridades de tráfico han intensificado de forma notable las medidas de vigilancia y control de velocidad. Este año, el foco de la campaña de seguridad vial se centra en la utilización de tecnologías de última generación, destacando la incorporación masiva de radares invisibles de tamaño reducido y el incremento de patrullas aéreas mediante drones equipados con cámaras de alta definición. El objetivo prioritario del organismo público es reducir la siniestralidad en las carreteras secundarias y de alta capacidad durante los fines de semana más congestionados del verano.

Dispositivo especial de la DGT para la primera gran ola de viajes veraniegos

La planificación de la DGT contempla una serie de fases operativas que se activan de manera progresiva para dar cobertura a los millones de vehículos que cruzarán la península. Durante este primer fin de semana de julio, se estima que los flujos de tráfico se concentrarán especialmente en las salidas de las grandes urbes como Madrid, Barcelona, Valencia y Sevilla, con destino a las zonas costeras del Mediterráneo, el Cantábrico y el sur peninsular. Las previsiones oficiales apuntan a que las mayores retenciones se producirán entre las primeras horas de la tarde del viernes y la mañana del sábado, momentos en los que la coincidencia de trayectos de largo recorrido con los desplazamientos habituales de fin de semana saturará los principales ejes de comunicación.

Para gestionar este volumen de circulación, la Agrupación de Tráfico de la Guardia Civil ha movilizado a miles de agentes que realizarán labores de regulación, auxilio y control en los puntos más conflictivos de la red de carreteras. Además, se han habilitado carriles adicionales en sentido contrario al habitual en las entradas y salidas de las grandes ciudades, y se ha restringido la circulación de camiones de gran tonelaje y mercancías peligrosas en horarios específicos para agilizar el tránsito de turismos. La coordinación con los centros de gestión de tráfico de las distintas comunidades autónomas resulta fundamental para actualizar en tiempo real los paneles de señalización variable y ofrecer rutas alternativas a los conductores.

Este despliegue no solo busca la fluidez del tráfico, sino también la concienciación sobre los riesgos asociados a la fatiga y las distracciones al volante. Coincidiendo con el inicio de las vacaciones estivales y la planificación de los días de descanso recogidos en el calendario de festivos en España, las autoridades de tráfico recuerdan que el incremento de las temperaturas y la densidad del tráfico son factores que multiplican la probabilidad de sufrir un percance en la carretera. Por ello, se insiste en la importancia de planificar el viaje con antelación, consultar el estado de las vías antes de salir y realizar paradas de descanso cada dos horas o doscientos kilómetros recorridos.

Radares invisibles: la tecnología Velolaser al servicio de la seguridad vial

Una de las novedades más comentadas de esta campaña es el uso intensivo de los denominados radares invisibles o dispositivos Velolaser. Estos cinemómetros de última generación destacan por su tamaño extremadamente compacto, apenas superando los cincuenta centímetros de altura, lo que facilita su colocación en casi cualquier elemento de la vía sin ser detectados por los conductores. A diferencia de los radares móviles tradicionales, que requerían de un vehículo policial estacionado en el arcén, estos dispositivos pueden instalarse sobre biondas, guardarraíles, trípodes ligeros o incluso en los pórticos de señalización, pasando completamente desapercibidos para los usuarios de la vía.

Un radar Velolaser de la DGT colocado discretamente sobre un guardarraíl en una carretera secundaria durante la Operación Salida de julio

La tecnología que incorporan los radares Velolaser les permite operar de forma totalmente autónoma y sin cables, transmitiendo las infracciones detectadas en tiempo real a las patrullas de la Guardia Civil situadas a varios kilómetros de distancia o directamente al Centro de Tratamiento de Denuncias Automatizadas. Su rango de acción es capaz de cubrir varios carriles de circulación de forma simultánea, distinguiendo entre diferentes tipos de vehículos para aplicar los límites de velocidad específicos de turismos, camiones o furgonetas. Además, su funcionamiento es igual de eficaz tanto de día como de noche gracias a sus sensores infrarrojos de alta precisión, lo que anula cualquier intento de eludir el control de velocidad en tramos nocturnos.

La ubicación de estos radares invisibles se centrará prioritariamente en las carreteras convencionales de un solo carril por sentido, vías que estadísticamente concentran el mayor porcentaje de accidentes mortales durante la época estival. La DGT justifica el uso de esta tecnología no con un fin recaudatorio, sino como una herramienta disuasoria indispensable para garantizar el cumplimiento de los límites de velocidad en aquellos tramos donde la velocidad inadecuada suele ser el factor desencadenante de salidas de vía y colisiones frontales.

Vigilancia aérea: drones y helicópteros Pegasus controlando las carreteras

El control de las carreteras españolas durante la Operación Salida de julio no se limita al nivel del asfalto. La DGT ha reforzado de manera significativa su flota de medios aéreos, combinando la acción de los conocidos helicópteros Pegasus con un número creciente de drones de vigilancia. Estos sistemas aéreos no tripulados se han convertido en una herramienta clave para detectar conductas temerarias que a menudo escapan a la vista de los radares de velocidad tradicionales, tales como el uso del teléfono móvil mientras se conduce, la incorrecta colocación del cinturón de seguridad o los adelantamientos antirreglamentarios en líneas continuas.

Los drones operan a una altura que los hace prácticamente invisibles para los conductores, permitiendo captar imágenes de alta resolución que sirven como prueba irrefutable en los expedientes sancionadores. Cada unidad está controlada por un operador de vuelo y un agente de tráfico encargado de monitorizar la cámara y notificar las infracciones de forma inmediata a las patrullas terrestres más cercanas para que procedan a la identificación del conductor. Este método de vigilancia resulta especialmente útil en tramos de carreteras secundarias con alta concentración de ciclistas y peatones, colectivos vulnerables cuya protección es prioritaria para las autoridades de tráfico.

Por su parte, los helicópteros Pegasus continuúan patrullando las vías de alta capacidad y las autovías que conectan las principales capitales con las zonas turísticas. Equipados con cámaras giroestabilizadas de gran alcance, estos helicópteros pueden medir la velocidad de los vehículos desde una distancia de hasta un kilómetro y a una altura de trescientos metros, registrando excesos de velocidad extremos y maniobras de conducción temeraria que ponen en grave peligro la seguridad colectiva. La combinación de drones y helicópteros asegura una cobertura aérea integral que complementa de manera eficaz los controles terrestres.

Furgonetas y motos camufladas: el control a pie de asfalto

Junto a la tecnología aérea y los radares invisibles, la DGT mantiene una fuerte presencia física en las carreteras mediante el uso de vehículos camuflados. Las furgonetas sin distintivos policiales se han consolidado como uno de los recursos más efectivos para la vigilancia del tráfico urbano e interurbano. Al situarse a una altura superior a la de un turismo convencional, los agentes que viajan en estas furgonetas disponen de una perspectiva privilegiada para observar el interior de los vehículos colindantes, facilitando la detección de distracciones como el envío de mensajes de texto o la manipulación de sistemas de navegación en marcha.

Asimismo, la incorporación de motocicletas camufladas a la flota de la Agrupación de Tráfico de la Guardia Civil permite una mayor agilidad en la detección de conductas de riesgo en carreteras de montaña y tramos revirados, muy frecuentados por motoristas durante los fines de semana de verano. Estas motos, que carecen de rotulación oficial pero cuentan con sistemas de señalización acústica y luminosa ocultos, se mezclan de forma natural con el tráfico rodado, permitiendo a los agentes intervenir de inmediato ante adelantamientos peligrosos, excesos de velocidad o conducciones negligentes.

La presencia de estos vehículos camuflados genera un efecto disuasorio generalizado, ya que los conductores no pueden determinar con certeza si el vehículo que circula a su lado pertenece a las fuerzas de seguridad. Las autoridades insisten en que la finalidad de estas medidas es erradicar las conductas que provocan distracciones, las cuales se mantienen como la primera causa de los accidentes de tráfico con víctimas en España.

Nuevas normativas y señalización activa en las autovías españolas

El inicio de la temporada estival también coincide con la consolidación de diversas reformas normativas y la implantación de nuevos sistemas de señalización en las carreteras del país. Los conductores que inicien sus viajes durante esta Operación Salida de julio deberán prestar especial atención a las indicaciones de los paneles luminosos y a las marcas viales de reciente introducción. Es fundamental conocer el funcionamiento de las nuevas señales de la DGT, diseñadas para mejorar la visibilidad de los tramos de alta siniestralidad y advertir con mayor claridad sobre la presencia de ciclistas, zonas de bajas emisiones o condiciones meteorológicas adversas.

Entre las novedades normativas más relevantes se encuentra la prohibición estricta de rebasar en 20 km/h el límite de velocidad permitido en carreteras convencionales para realizar adelantamientos, una medida que busca reducir las colisiones frontales en vías de doble sentido. Asimismo, se han endurecido las sanciones por arrojar colillas u objetos a la vía que puedan provocar incendios forestales, una infracción que conlleva la pérdida de seis puntos del carné de conducir y multas económicas de cuantía elevada, especialmente graves durante los meses de verano debido al alto riesgo de incendios en los márgenes de las carreteras.

La DGT también recuerda la obligatoriedad de respetar la distancia de seguridad con el vehículo precedente, una norma que se vigila con especial rigor mediante los sistemas de cámaras fijas instaladas en los pórticos de las autovías. El incumplimiento de esta distancia es una de las causas más comunes de las colisiones múltiples por alcance que suelen generar importantes retenciones en las jornadas de salida y retorno vacacional.

Consejos esenciales para evitar sanciones y garantizar un viaje seguro

Para afrontar con éxito los desplazamientos de la Operación Salida de julio, es imprescindible realizar una puesta a punto rigurosa del vehículo antes de emprender la marcha. Revisar el estado y la presión de los neumáticos, el funcionamiento del sistema de frenado, los niveles de líquidos y el correcto reglaje de las luces son pasos básicos que pueden evitar averías mecánicas en mitad del trayecto, situaciones que no solo retrasan el viaje sino que suponen un riesgo añadido para la seguridad vial en vías congestionadas.

A la hora de organizar el equipaje, se debe asegurar que la carga esté correctamente distribuida en el maletero y sujeta de forma que no interfiera con la visibilidad del conductor ni pueda salir proyectada en caso de frenazo brusco. El uso de cofres de techo homologados es una opción recomendable si el espacio interior resulta insuficiente. Durante el trayecto, todos los ocupantes del vehículo deben llevar abrochado el cinturón de seguridad, y los menores de edad deben viajar en sus correspondientes sistemas de retención infantil debidamente instalados.

Finalmente, la planificación del viaje debe incluir la consulta de las previsiones de tráfico y el estado de las carreteras a través de los canales oficiales de la DGT. Evitar las horas de mayor afluencia de vehículos, mantener una actitud paciente y tolerante ante las posibles retenciones y adaptar la velocidad a las condiciones de la vía son las mejores garantías para disfrutar de un viaje seguro y sin contratiempos hacia el destino vacacional.

También te puede interesar