La DGT activa nuevos radares de tramo en España este mayo de 2026: ubicación y multas para evitar sorpresas

La DGT activa nuevos radares de tramo en España este mayo de 2026: ubicación y multas para evitar sorpresas

La Dirección General de Tráfico (DGT) ha iniciado este mes de mayo de 2026 la activación de una nueva red de radares de tramo en diversos puntos estratégicos de la red de carreteras del Estado. Esta medida, enmarcada en la Estrategia de Seguridad Vial 2030, tiene como objetivo principal reducir la siniestralidad en vías convencionales y autopistas donde se ha detectado un incremento de la velocidad media. A diferencia de los radares fijos convencionales, estos dispositivos miden la velocidad de los vehículos a lo largo de varios kilómetros, obligando a los conductores a mantener un ritmo constante y respetuoso con los límites establecidos durante todo el trayecto controlado.

Funcionamiento de los radares de tramo y su despliegue en mayo

El funcionamiento de los radares de tramo se basa en un sistema de cámaras de visión artificial con iluminación por infrarrojos situadas al inicio y al final de un segmento de la carretera. Estas cámaras graban la matrícula de cada vehículo y registran la hora exacta de entrada y salida. Un ordenador central calcula el tiempo empleado en recorrer la distancia del tramo; si el tiempo es inferior al mínimo permitido para esa distancia según el límite de velocidad, se tramita automáticamente la sanción.

Durante este mes de mayo, la DGT ha priorizado la instalación de estos sistemas en zonas donde los radares fijos no han sido suficientes para disuadir a los conductores de acelerar tras pasar el punto de control. La tecnología utilizada en 2026 permite una precisión casi absoluta, incluso en condiciones meteorológicas adversas o durante la noche, gracias a los nuevos sensores de alta definición integrados en los pórticos de señalización. Es fundamental que los conductores estén al tanto de estas actualizaciones, especialmente aquellos que deben cumplir con las nuevas normas de la DGT para renovar el carné de conducir, ya que la acumulación de multas puede derivar en la pérdida de puntos crítica para ciertos colectivos.

Ubicaciones estratégicas de los nuevos dispositivos de control

La distribución de los nuevos radares de tramo para este mayo de 2026 se ha concentrado en comunidades autónomas con alta densidad de tráfico y en vías secundarias que conectan grandes núcleos urbanos. Entre las ubicaciones confirmadas por las autoridades de tránsito destacan varios puntos en la A-66 (Autovía de la Plata) a su paso por Extremadura, así como nuevos tramos controlados en la AP-7 en la Comunidad Valenciana y Cataluña, donde el tráfico de largo recorrido es constante.

En la zona centro, se han activado dispositivos en la A-1 y en carreteras convencionales de la sierra de Madrid, donde la afluencia de vehículos aumenta considerablemente durante los fines de semana. Andalucía también suma nuevos controles en la A-92, buscando proteger los desplazamientos hacia las zonas costeras. Esta planificación no es casual, ya que coincide con la preparación de los conductores para los próximos festivos en España 2026, periodos en los que el volumen de desplazamientos por carretera se multiplica y el riesgo de accidentes por exceso de velocidad es mayor.

Sanciones y multas por exceso de velocidad en tramos controlados

Las multas por ser captado por un radar de tramo siguen la misma escala que las de los radares fijos, pero con la particularidad de que es más difícil alegar errores de medición debido a la naturaleza del sistema. Las sanciones económicas comienzan en los 100 euros (sin pérdida de puntos) para excesos leves, pero pueden ascender rápidamente hasta los 600 euros y la retirada de 6 puntos del permiso de conducir en casos de infracciones muy graves.

Por ejemplo, en un tramo limitado a 120 km/h, circular a una media de entre 121 y 150 km/h conlleva una multa de 100 euros. Sin embargo, si la media registrada supera los 191 km/h, la sanción es máxima y puede ser considerada un delito contra la seguridad vial, con posibles penas de prisión o trabajos en beneficio de la comunidad. La DGT recuerda que estos radares están debidamente señalizados con antelación, por lo que la transparencia es total y el objetivo es preventivo, no recaudatorio.

Impacto en la seguridad vial y reducción de la siniestralidad

Los datos preliminares de la DGT indican que en las vías donde ya funcionan radares de tramo, la siniestralidad mortal ha descendido hasta un 25%. Esto se debe a que estos dispositivos eliminan el efecto frenazo que muchos conductores realizan justo antes de un radar fijo, una maniobra peligrosa que puede provocar alcances traseros. Al obligar a mantener una velocidad uniforme, el flujo del tráfico se vuelve más homogéneo y predecible.

Además del factor seguridad, la implementación de estos radares en mayo de 2026 también responde a criterios medioambientales. Una velocidad constante y moderada reduce el consumo de combustible y las emisiones de CO2, alineándose con las políticas de movilidad sostenible que se están impulsando en toda la Unión Europea. La vigilancia no solo se centra en la velocidad, sino que las cámaras también pueden detectar si los ocupantes llevan puesto el cinturón de seguridad o si el conductor está haciendo uso del teléfono móvil de forma indebida.

Consejos para conductores ante la nueva vigilancia de la DGT

Para evitar sanciones inesperadas con la activación de estos nuevos radares, lo más recomendable es hacer uso del control de crucero o del limitador de velocidad del vehículo. Estos sistemas permiten fijar la velocidad máxima permitida y olvidarse de la presión sobre el acelerador, garantizando que la media del tramo estará siempre dentro de la legalidad. Asimismo, es vital prestar atención a la señalización vertical que indica el inicio y el fin del tramo controlado.

Es importante recordar que, aunque se realice una parada dentro del tramo (por ejemplo, en una estación de servicio), el sistema seguirá calculando la media. Si bien esto bajaría la velocidad promedio, no es una estrategia válida para compensar excesos de velocidad previos, ya que la seguridad vial se basa en no superar los límites en ningún momento del trayecto. Con la llegada del buen tiempo y el aumento de las temperaturas en mayo, mantener una conducción relajada y constante no solo evita multas, sino que también reduce la fatiga al volante durante los viajes largos por la península.

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