Nuevas fechas y cambios en la EBAU 2026: todo lo que deben saber los estudiantes en España antes de los exámenes

Nuevas fechas y cambios en la EBAU 2026: todo lo que deben saber los estudiantes en España antes de los exámenes

Con la llegada de la recta final del curso académico, miles de estudiantes de segundo de Bachillerato en toda España centran su atención en la Evaluación del Bachillerato para el Acceso a la Universidad (EBAU). Este año 2026, el proceso de selectividad introduce ajustes significativos en su estructura y criterios de evaluación, consolidando el modelo derivado de la LOMLOE. Las autoridades educativas ya han confirmado el calendario oficial, estableciendo que la convocatoria ordinaria se celebrará mayoritariamente durante las dos primeras semanas de junio, mientras que la extraordinaria se desplazará a los primeros días de julio en casi todas las comunidades autónomas.

Calendario oficial de la EBAU 2026 por comunidades autónomas

La coordinación entre el Ministerio de Educación y las distintas consejerías regionales ha permitido unificar gran parte de los criterios temporales para evitar agravios comparativos. Aunque cada comunidad mantiene cierta autonomía, el grueso de los exámenes de la convocatoria ordinaria tendrá lugar entre el 2 y el 11 de junio de 2026. Es fundamental que los alumnos consulten las fechas específicas de su región, ya que el orden de las materias puede variar sensiblemente.

Por ejemplo, comunidades como Madrid, Andalucía y la Comunidad Valenciana suelen concentrar sus pruebas en los primeros cuatro días de junio, mientras que Cataluña y el País Vasco suelen optar por la segunda semana del mes. Para una información más detallada sobre los días exactos en cada territorio, los estudiantes pueden consultar las nuevas fechas de la EBAU 2026 en España publicadas recientemente, donde se desglosa el cronograma por autonomía.

Principales novedades en el modelo de examen y criterios de corrección

El año 2026 marca la consolidación de un modelo de examen más competencial. A diferencia de las pruebas tradicionales basadas puramente en la memorización de contenidos, la EBAU actual exige que el alumnado demuestre su capacidad para aplicar los conocimientos en contextos reales. Esto implica que las preguntas suelen ser más abiertas y requieren una mayor capacidad de análisis y síntesis.

Uno de los cambios más comentados para esta edición es el endurecimiento de los criterios de corrección en lo que respecta a la expresión escrita. La coherencia, la cohesión y, especialmente, la ortografía, cobrarán un peso mayor en la nota final. En algunas materias, las faltas de ortografía pueden llegar a restar hasta un 10% de la puntuación total del ejercicio, una medida que busca elevar el nivel de competencia lingüística de los futuros universitarios.

Estructura de la prueba: Fase Obligatoria y Fase Voluntaria

La estructura se mantiene dividida en dos bloques diferenciados que permiten a los estudiantes optimizar su nota de admisión, que puede alcanzar un máximo de 14 puntos. La Fase Obligatoria consta de cuatro ejercicios (cinco en comunidades con lengua cooficial): Lengua Castellana y Literatura II, Historia de España o Historia de la Filosofía (a elegir), Lengua Extranjera II y la materia de modalidad de segundo de Bachillerato.

La Fase Voluntaria, por su parte, permite a los alumnos examinarse de hasta tres materias adicionales para subir nota. Es aquí donde la estrategia cobra una importancia vital, ya que los estudiantes deben elegir aquellas asignaturas que más ponderen para el grado universitario que desean cursar. Es recomendable revisar las tablas de ponderación actualizadas de las universidades para el curso 2026/2027, ya que algunas facultades han modificado el valor de ciertas materias específicas.

Cómo afecta la nueva estructura a la nota de corte

La nota de acceso a la universidad se calcula ponderando un 60% la nota media del Bachillerato y un 40% la calificación obtenida en la Fase Obligatoria de la EBAU, siempre que en esta última se haya obtenido al menos un 4 sobre 10. La suma de ambas debe ser igual o superior a 5.

Debido al carácter competencial de las nuevas pruebas, los expertos prevén que las notas de corte podrían experimentar ligeras variaciones. La mayor exigencia en la corrección gramatical y la complejidad de las preguntas de análisis podrían ajustar a la baja las medias más altas, aunque la tendencia general en carreras de alta demanda como Medicina, Ingeniería Aeroespacial o Matemáticas sigue siendo de una competitividad extrema.

Recomendaciones para la preparación final y gestión del tiempo

A menos de dos meses para el inicio de las pruebas, la planificación es la mejor herramienta para combatir el estrés. Los orientadores educativos sugieren realizar simulacros de examen con cronómetro en mano para familiarizarse con los tiempos de respuesta, que suelen ser de 90 minutos por ejercicio con descansos de al menos 45 minutos entre ellos.

Además de la preparación académica, es crucial no descuidar otros aspectos que influyen en el rendimiento. Mantener una rutina de sueño regular, una alimentación equilibrada y realizar breves periodos de actividad física ayudan a mejorar la concentración. En este sentido, estar al tanto de otros trámites administrativos también es vital; por ejemplo, muchos estudiantes aprovechan estas fechas para revisar la declaración de la renta de sus tutores legales si planean solicitar becas de movilidad o residencia para el próximo curso.

Documentación necesaria y protocolos en los centros de examen

El día del examen, los estudiantes deben acudir al centro asignado con su Documento Nacional de Identidad (DNI) original y vigente, ya que es el único documento válido para la identificación. Asimismo, es obligatorio llevar el resguardo de la matrícula de la EBAU y las etiquetas identificativas que se entregan al inicio de la primera jornada.

En cuanto al material permitido, se mantiene la prohibición estricta de dispositivos electrónicos, incluyendo relojes inteligentes y teléfonos móviles, que deben permanecer apagados y fuera del alcance del alumno. En exámenes de materias científicas, solo se permiten calculadoras que no sean programables ni tengan capacidad de transmisión de datos. El incumplimiento de estas normas puede suponer la expulsión inmediata y la anulación de todas las pruebas realizadas.

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