La DGT activa nuevos radares de tramo invisibles para vigilar las carreteras españolas este verano
La Dirección General de Tráfico (DGT) ha puesto en marcha una de sus campañas de vigilacia más estrictas hasta la fecha para este verano, con la activación de nuevos radares de tramo invisibles en puntos estratégicos de la red de carreteras españolas. Estos dispositivos, diseñados para pasar desapercibidos y evitar el efecto frenazo habitual ante los radares fijos tradicionales, medirán la velocidad media de los vehículos en trayectos de varios kilómetros. Con millones de desplazamientos previstos para las vacaciones estivales, las autoridades buscan atajar el exceso de velocidad en las vías secundarias y de alta capacidad, donde se concentra la mayor parte de los accidentes mortales. Esta medida se suma a otras reformas recientes del organismo, como las nuevas pruebas médicas de la DGT para renovar el carnet de conducir, destinadas a elevar los estándares de seguridad en todo el territorio nacional. El despliegue de esta tecnología responde a la necesidad de adaptar la vigilancia a los nuevos hábitos de conducción y garantizar que los trayectos de largo recorrido se realicen bajo las máximas garantías de seguridad para todos los usuarios de la vía.
Cómo funcionan los nuevos radares de tramo invisibles de la DGT
A diferencia de los cinemómetros tradicionales, que registran la velocidad instantánea de un vehículo en un punto exacto de la calzada, los radares de tramo basan su funcionamiento en el cálculo del tiempo medio de viaje. El sistema consta de un mínimo de dos cámaras de alta definición equipadas con tecnología de lectura de matrículas (OCR) e iluminadores infrarrojos para garantizar su correcto funcionamiento tanto de día como de noche. La primera cámara registra el momento exacto en que el vehículo entra en la zona de control, mientras que la segunda cámara hace lo propio en el punto de salida. Un servidor central calcula los segundos transcurridos entre ambos registros y, conociendo la distancia exacta del tramo, determina la velocidad media del trayecto.
El término invisibles hace referencia a la ubicación estratégica y al diseño discreto de estos nuevos dispositivos. En lugar de las clásicas cabinas laterales pintadas de colores llamativos o los grandes pórticos señalizados con antelación, la DGT ha optado por integrar estas cámaras en elementos ya existentes del mobiliario vial, como postes de información, pórticos de señalización variable de menor tamaño o incluso en soportes móviles de difícil detección visual. Esta integración minimiza el impacto visual y evita que los conductores realicen maniobras bruscas de frenado justo antes del radar para volver a acelerar inmediatamente después, una práctica peligrosa que suele generar colisiones por alcance en las autovías.
Además, estos sistemas cuentan con una calibración extremadamente precisa y están conectados directamente con los centros de tratamiento de denuncias automatizadas. Al no depender de un único sensor de velocidad, su margen de error es significativamente menor que el de los radares móviles tradicionales, lo que dota a las sanciones de una mayor solidez jurídica. La tecnología de infrarrojos permite captar imágenes nítidas incluso en condiciones meteorológicas adversas, como lluvia intensa o niebla, asegurando que el control de velocidad se mantenga activo de forma ininterrumpida durante toda la campaña estival.

Ubicaciones estratégicas y carreteras más vigiladas este verano
La selección de los emplazamientos para estos nuevos radares de tramo invisibles no es aleatoria, sino que responde a un análisis pormenorizado de la siniestralidad vial realizado por los técnicos de la DGT. Las carreteras convencionales, aquellas que disponen de un solo carril por sentido y carecen de separación física entre ambos, son el objetivo prioritario de esta campaña. En estas vías se produce aproximadamente el 70% de los accidentes mortales durante los meses de verano, siendo las salidas de vía y las colisiones frontales por adelantamientos inadecuados las causas más frecuentes. Por ello, Tráfico ha priorizado la instalación de estos sistemas en tramos de carreteras nacionales y autonámicas con un historial de alta siniestralidad.
No obstante, las autovías y autopistas de gran capacidad que conectan el centro de la península con las zonas costeras también contarán con una vigilancia reforzada. Ejes principales como la Autovía del Este (A-3), la Autovía del Sur (A-4), la Autovía del Noroeste (A-6) y los corredores mediterráneos como la AP-7 registrarán una presencia notable de estos dispositivos. Las zonas de transición, como descensos prolongados, entradas a túneles o tramos con curvas sucesivas donde la velocidad debe mantenerse constante por razones de seguridad, son los puntos donde con mayor probabilidad se ubicarán estas cámaras invisibles.
Los conductores que se desplacen hacia destinos turísticos costeros deben extremar la precaución y respetar escrupulosamente los límites de velocidad. Las rutas de acceso a las playas y zonas de veraneo suelen estar altamente monitorizadas, en consonancia con las medidas de control que también aplican los municipios en sus respectivos ámbitos de competencia, tales como las nuevas multas en las playas de España para garantizar la convivencia y el orden durante la temporada alta. La coordinación entre las autoridades de tráfico estatales y locales busca crear un entorno seguro desde el inicio del viaje en carretera hasta la llegada al destino vacacional.
El objetivo de Tráfico: reducir la siniestralidad en trayectos largos
Desde la Dirección General de Tráfico se insiste en que la implantación de estos nuevos radares de tramo invisibles no persigue un fin recaudatorio, sino estrictamente disuasorio y de protección de la vida humana. El exceso de velocidad sigue figurando como uno de los factores concurrentes en casi el 30% de los siniestros viales con víctimas mortales en España. Al controlar la velocidad media en tramos de varios kilómetros, se fomenta una conducción mucho más homogénea, fluida y relajada, reduciendo de manera drástica las aceleraciones y frenadas bruscas que a menudo provocan situaciones de peligro y colisiones múltiples.
La homogeneización de la velocidad en carretera no solo tiene un impacto directo en la reducción de la siniestralidad, sino que también aporta beneficios medioambientales y económicos. Una conducción a velocidad constante disminuye de forma notable el consumo de combustible de los vehículos y, por consiguiente, la emisión de gases contaminantes a la atmósfera. En un contexto de transición ecológica y concienciación medioambiental, la DGT busca alinear sus políticas de seguridad vial con los objetivos de sostenibilidad del país, promoviendo una movilidad más eficiente y respetuosa con el entorno.
Las autoridades recuerdan que durante los meses de julio y agosto se produce la mayor concentración de desplazamientos de largo recorrido del año en España. Esta circunstancia combina en las carreteras a conductores habituales con turistas extranjeros que no siempre están familiarizados con el trazado de las vías ni con la señalización local. La presencia de sistemas de control de velocidad media ayuda a regular el flujo del tráfico, evitando que las diferencias excesivas de velocidad entre vehículos generen situaciones de riesgo extremo en las autopistas y autovías nacionales.
Multas y pérdida de puntos por exceso de velocidad en tramos controlados
Las sanciones económicas y la pérdida de puntos asociadas a las infracciones detectadas por los radares de tramo invisibles se rigen por la misma normativa aplicable a los radares fijos y móviles tradicionales, recogida en la Ley de Seguridad Vial. La cuantía de la multa y el número de puntos a detraer del permiso de conducir varían de forma proporcional a la gravedad del exceso de velocidad registrado. Las sanciones parten de un mínimo de 100 euros sin pérdida de puntos para los excesos más leves, y pueden ascender hasta los 600 euros y la retirada de 6 puntos para las infracciones catalogadas como muy graves.
Para ofrecer una referencia clara a los conductores, la siguiente tabla detalla la relación entre la velocidad media registrada, la sanción económica y la pérdida de puntos en una autovía o autopista con un límide de velocidad genérico de 120 km/h:
| Velocidad media registrada (km/h) | Sanción económica (euros) | Puntos a detraer | Gravedad de la infracción |
|---|---|---|---|
| De 121 a 150 | 100 € | 0 | Grave (sin puntos) |
| De 151 a 170 | 300 € | 2 | Grave |
| De 171 a 180 | 400 € | 4 | Grave |
| De 181 a 190 | 500 € | 6 | Grave |
| Más de 191 | 600 € | 6 | Muy grave |
Es fundamental tener en cuenta que superar el límite de velocidad en más de 80 km/h en vías interurbanas (o en más de 60 km/h en vías urbanas) trasciende el ámbito administrativo para convertirse en un delito contra la seguridad vial, tipificado en el artículo 379 del Código Penal. Este tipo de conductas temerarias puede acarrear penas de prisión de tres a seis meses, multas de seis a doce meses o trabajos en beneficio de la comunidad de 31 a 90 días, además de la privación del derecho a conducir vehículos a motor y ciclomotores por un período de tiempo que oscila entre uno y cuatro años.
Otras medidas de control de la DGT para la campaña estival
El despliegue de los radares de tramo invisibles forma parte de una estrategia integral de vigilancia diseñada por la DGT para hacer frente al incremento del tráfico durante el verano. Junto a estos dispositivos, el organismo estatal movilizará una amplia gama de recursos tecnológicos y humanos para supervisar el comportamiento de los conductores en carretera. Entre estos recursos destacan los helicópteros Pegasus, equipados con cámaras de alta precisión capaces de detectar infracciones desde el aire, y una flota de drones de vigilancia que operarán principalmente en las carreteras convencionales de mayor riesgo.
Asimismo, la Agrupación de Tráfico de la Guardia Civil intensificará el uso de furgonetas y motocicletas camufladas. Estos vehículos permiten a los agentes mimetizarse con el tráfico habitual y observar de manera directa conductas de riesgo que a menudo pasan desapercibidas desde un coche patrulla rotulado. El uso del teléfono móvil al volante, que se ha consolidado como la principal causa de distracciones mortales en las carreteras españolas, será uno de los objetivos prioritarios de vigilancia de estas unidades camufladas, junto con el control del uso correcto del cinturón de seguridad y de los sistemas de retención infantil.
Por otra parte, se incrementarán de forma notable los controles preventivos de alcohol y drogas en las carreteras, especialmente durante los fines de semana y en las inmediaciones de las localidades que celebran sus fiestas patronales. La DGT recuerda que el consumo de sustancias psicoactivas, incluso en cantidades mínimas, altera gravemente las capacidades de conducción, multiplicando el riesgo de sufrir un accidente. Los controles se realizarán a cualquier hora del día y en cualquier tipo de vía, con el fin de apartar de la circulación a aquellos conductores que pongan en peligro su vida y la de los demás.
Consejos para evitar sanciones y garantizar la seguridad vial
La manera más eficaz y segura de evitar las sanciones de tráfico es, sin duda, mantener una actitud responsable al volante y respetar escrupulosamente los límites de velocidad establecidos para cada tipo de vía. No obstante, para afrontar los desplazamientos de largo recorrido característicos del verano con las mayores garantías de seguridad, es aconsejable seguir una serie de recomendaciones prácticas. En primer lugar, resulta fundamental planificar el viaje con suficiente antelación, consultando el estado del tráfico y las previsiones meteorológicas para evitar las horas de mayor congestión en las carreteras.
Durante el trayecto, es vital realizar paradas de descanso cada dos horas o cada 200 kilómetros recorridos. La fatiga y la somnolencia son enemigos silenciosos que reducen la capacidad de reacción y aumentan el tiempo de respuesta ante cualquier imprevisto en la calzada. Mantener una hidratación adecuada, preferiblemente con agua o bebidas refrescantes sin alcohol, y viajar con una temperatura agradable en el interior del vehículo mediante el uso del aire acondicionado son factores clave para conservar la concentración durante la conducción bajo las altas temperaturas del verano.
Finalmente, antes de iniciar cualquier viaje largo, se debe realizar una revisión exhaustiva del estado mecánico del vehículo. Aspectos como la presión y el dibujo de los neumáticos, el nivel de los líquidos (aceite, refrigerante y limpiaparabrisas), el correcto funcionamiento del sistema de frenado y de las luces son esenciales para prevenir averías mecánicas que puedan derivar en situaciones de peligro en plena carretera. La seguridad vial es una responsabilidad compartida que comienza con el mantenimiento adecuado de nuestro propio vehículo y se consolida con una conducción prudente y respetuosa en cada kilómetro del trayecto.
También te puede interesar
- Economia La Reduccion De La Jornada Laboral A 375 Horas Semanales Entra En Vigor Plazos Y Como Afecta A Los Trabajadores Nwkia4
- Fechas Dia De La Virgen Del Carmen Origen De La Fiesta Marinera Y Donde Es Festivo Local En Espana Nwkhkc
- Salud Sanidad Activa El Nivel De Riesgo Por Altas Temperaturas Recomendaciones Y Medidas Para Proteger La Salud Nwkg6p